Para esta tarde está previsto un entrenamiento y una sesión de vídeo sobre el equipo alemán

1.890 kilómetros, dos aviones, otros tantos autobuses, tres aero-puertos y más de diez horas de viaje es lo que ha dejado atrás el Pórtland hasta llegar a Kiel, donde aterrizó pasadas las 18.30 horas de ayer. La expedición antoniana, compuesta por unas 25 personas, entre jugadores, técnicos, directivos y cuerpo médico, salio ayer a las 8.00 horas del Pabellón Universitario pamplonés rumbo a la ciudad alemana, cercana a la frontera con Dinamar-ca, donde mañana disputara el partido de vuelta de la semifinal de la Liga de Campeone (19.00 horas, Teledeporte).

Después de ir en autobús desde Pamplona hasta Biarritz, el grupo cogio un avión rumbo a Paris. En la capital gala, tres horas de espera para comer y pasar el rato entre libros y ordenadores portátiles.

En plena hora de la siesta, los antonianos cogieron otro vuelo con destino a Hamburgo. Al aterrizar, les esperaba, además de una soleada tarde, el autobús en blanco y negro de su rival para llevarle por fin a la ultima parada, Kiel, situada a unos 80 kilómetros del aeropuerto de Hamburgo.

llegada al hotel Cerca de las siete de la tarde el Pórtland se asentaba en el hotel donde se hospedara hasta el vier-nes. En medio de un bosque y algo alejado del centro de la localidad, al Birke, que servirá como refugio albiazul en Alemania lo separan unos 30 kilómetros del escenario del partido. Un pabellón, el de Ostseehalle, que el conjunto navarro no conocerá hasta la hora del partido, ya que ayer y hoy su sede deportiva será la pista, la de Saint Andrews.

El equipo realizó allí una suave sesión de entrenamiento, de 20. 00 a 21.000 horas, antes de acabar la maratoniana jornada.

El punto final del día llegó tras la vuelta al hotel, con una cena tran-quila y mucho descanso para estar al 100% las 24 horas previas a la decisiva semifinal.

Para hoy está prevista una sesión de vídeo justo antes del entrenamiento, que tendrá lugar de 18.00 a 19.30 horas. Esta misma mañana, el equipo dispone de algunas horas de tiempo libre, que los más animados aprovecharán para para pasear por la ciudad.

Suave ‘entreno’ en una pista de colegio
El Portland jugará el viernes en uno de los mejores pabellones de Alemania, pero mientras tanto, tiene que conformarse con entrenar un polideportivo de colegio. El Kieler Gelehrteñ Schule es un instituto público de KIel que ayer prestó sus instalaciones al equipo pamplonés: la modesta pista de Saint Andrews, con dos porterías y rodeada de canastas, junto a potros, espalderas, colchonetas y demás aparatos propios de cualquier clase de Eduación Física sirvieron a los antonianos para ejercitarse sin demasiada intensidad. Ni siquiera Demetrio Lozano, que jugó y residió en Kiel hace años conocía este polideportivo. Aunque limitado, permitió al técnico Zupo Equísoiain realizar la sesión prevista sin problemas. Los estiramientos, pases, jugadas de seis contra seis y los penaltis marcaron la hora de actividad física. Kristian Kjelling, que el domingo jugó pese a haber estado toda la semana con molestias en su adductor, dedicó además varios minutos a mimar dicho músculo. El resto de la plantilla entrenó con normalidad y hoy volverá a hacerlo a partir de las 18.00 h.